El fondo del cartel, amarillo, al final resultó ser el color del campeón, Brasil, y no del país anfitrión, Suecia. Es un cartel histórico porque fue en este Campeonato del Mundo en el que Pelé, con sólo 17 años, fue la sensación. Sobre el césped sueco brilló, además, el portero ruso Lev Yashin, la temida "araña negra".