Antes de que los jugadores, entre los que no se encontraban futbolistas como Beckham, Roberto Carlos, Robinho, Emerson, Marcelo o Gago, entre otros, se asomaran al balcón de la Casa de Correos para saludar a los aficionados, Aguirre, que recibió una camiseta con su nombre y el número 30, las veces en las que el Real Madrid ha sido campeón de Liga, aprovechó su discurso para ensalzar la figura del Real Madrid y asegurar que el equipo de Chamartín es un "orgullo" para la región.