Ronaldo es uno de esos jugadores que ha cambiado de look en varias ocasiones. Su metamorfosis más habitual es cambiar de peinado, aunque también ha alternado con la perilla. En su periplo holandés en el PSV, recién llegado a Europa (1994), lucía incluso un pendiente en la oreja. Qué cambiado está, ¿no?
La cara más original del deporte: