Aunque comenzó la temporada 2006-2007 con mal pie en el Villarreal, contagiado por el tono general del equipo castellonense, el delantero uruguayo acabó el año acreditando unos números al alcance de muy pocos delanteros.
19 goles, trece de ellos en las últimas doce jornadas, le aúparon a una plaza privilegiada en la tabla de goleadores y llamaron la atención de clubes importantes que pretendían sus servicios. Sonó el Barça, sonó el Real Madrid, pero lo cierto es que al final fue el Atlético de Madrid quien se llevó el gato al agua.