Para Diego Forlán, gritar un gol no es una situación extraña. El ariete de Montevideo lleva haciéndolo toda la vida, aunque sus mejores años los ha vivido con la camiseta amarilla del Villarreal.
Forlán siempre recordará la temporada 2004-2005 cuando anotó 25 tantos y levantó la Bota de Oro europea compartida con Henry. Aquel hito le colocó en el universo de los goleadores y borró todos los sinsabores vividos en su estancia en Manchester.