El discutido jugador madridista, se encargó de silenciar las críticas vertidas hacia la selección y hacia sí mismo por su falta de gol, al recoger un rechace del portero a tiro de Antonio López. Raúl alcanzaba los 43 tantos en 94 partidos internacionales y tornaba su imagen para dar la vuelta a su vez a la de la propia España.
El meta egipcio Al Hadari había compartido méritos con el oportunismo del madrileño a partes iguales en el primer gol español y sólo seis minutos después se encargó de refrendarlo con otro rechace a un disparo del jugador del Arsenal Cesc desde fuera del área.