Discreto como siempre, Frank Rijkaard, el ingeniero de este equipo, ha dado un pasa atrás en la celebración de un título que le pertenece tanto como a los jugadores. Sin embargo, a nadie, y mucho menos a Dinho, escapa su meritoria dirección técnica y todos corrieron a abrazarse a él para celebrar el nuevo título. Todo es armonía en Can Barça.