La nota más triste de la final la puso Zidane, que en la segunda parte de la prórroga agredió a Materazzi dándole un cabezazo en el pecho. El 'ángel malo' del francés salió una vez más en un campo de fútbol, lo que empaña la despedida del astro. Un jugador como él no debería retirarse tras ser expulsado en una final.
El mundo del fútbol se pregunta por los motivos que llevaron al francés a perder los papeles, algo que no es nuevo en él. En Francia 98 ya fue expulsado por agredir a un rival de Arabia Saudí, y con la Juve le castigaron con 5 partidos por dar un cabezazo a un futbolista alemán en la Champions.