El gol de Ribéry ante España resume a la perfección sus cualidades: anticipación, desborde y gol. Un tres en uno que unido a su coraje y capacidad de sufrimiento le han llevado a cosechar el aplauso generalizado. En una Francia ansiosa por encontrar el relevo de Zinedine Zidane, ha sido el astro galo quien se ha apresurado en señalarle como una posibilidad más que real. Y claro, en consecuencia, ya le ha apadrinado dentro de un vestuario conflictivo como pocos.
Pero ese es su ambiente porque no todo ha sido fácil en la vida de Ribéry. Para llegar a la 'tricolor' tuvo que vencer el rechazo inicial de su seleccionador, Raymond Domenech, reacio a llamarle hasta que el clamor popular fue insostenible. Una vez dentro de la lista, han sido algunos jugadores como Thierry Henry quienes han criticado su juego señalando que en ocasiones es individualista y fallón, algo que, a decir verdad, no parece importar demasiado al principal criticado.