El año 2000 quedará siempre marcado por el sorprendente fichaje de Luis Figo por el Real Madrid, una genial maniobra de Florentino Pérez que le valió la presidencia del equipo. Tras haber ganado la Champions, el entonces mandatario blanco Lorenzo Sanz convocó elecciones anticipadas, dando su victoria casi por segura. Pero Florentino tenía un as en la manga.
La promesa de traer al crack barcelonista decantó la balanza a favor del presidente de ACS, que desembolsó 10.000 millones de pesetas de la época para contratar al portugués. Con la llegada del primer 'galáctico' el madridismo empezó a pensar que todo era posible: cualquier jugador podría llegar al Madrid. Y así fue...