El Barcelona se encaprichó y compró su pase por 35,9 millones de euros. Se llevaba a la gran perla argentina y la convertía en la figura más cara de la historia culé. Aquel fichaje balsámico en los tiempos de Joan Gaspart coincidió con la llegada de Zinedine Zidane al Real Madrid. La lucha de poderes entre los dos gigantes del fútbol español estaba servida... aunque era desigual.
A Saviola esta presunta pelea no le impidió darlo todo por la camiseta culé. Muy pronto se ganó el favor de la grada y llegaron los goles. En total gritó sesenta y una dianas en tres temporadas que no contribuyeron a que el equipo festejara trofeo alguno. Estuvo cerca el primer año de Rijkaard, cuando culminaron una remontada histórica y quedaron segundos. Sin embargo, el técnico tulipán no contaba con el para el siguiente año y llegó el momento de buscar suerte en el extranjero.
Ché, qué bueno que llegaron...: