Durante dos temporadas, Reyes dejó patente su clase en el Arsenal. Allí formó una atractiva sociedad con el francés Henry, que aprovechó sus pases de calidad para convertirlos en goles.
Ahora los destinatarios de sus centros serán Forlán y Agüero, dos cracks a los que vendrá muy bien su presencia en el Atlético de Madrid.