José Antonio Reyes ha llegado al Atlético después de participar activamente en la consecución de la 30ª Liga blanca. Sus dos goles ante el Mallorca servían para remontar el encuentro decisivo y maquillaban una temporada poco afortunada para el andaluz.
Y es que con Capello, Reyes nunca encontró su sitio. La escasa confianza del italiano y la fragilidad del extremo fueron determinantes para que Reyes no brillara vestido de blanco. Ahora le llega otra oportunidad, en la otra orilla del río.