El delantero rumano del Getafe, Gica Craioveanu, no ha sucumbido a la presión popular y ha confirmado que este año ya no se podrá ver su mágica zurda en los estadios. El futbolista, enamorado de España y de su liga, ha disputado sus últimos 10 años de profesional en nuestro país, y se negaba a retirarse en otra liga.
"Este año es el definitivo, ya he disfrutado mucho tiempo de este deporte y hay que dejarle paso a los jóvenes". Así de sincero se mostró Gica al anunciar su adiós. Por algo es tan querido en Getafe, Villarreal y San Sebastián, las tres ciudades en las que ha desplegado su talento.
GALERÍAS DE FOTOS: