Llegó el verano y con él, la gran oportunidad de Leo Messi de hacerse un hueco en el panorama futbolístico mundial. Alemania organizaba el gran Campeonato del Mundo de selecciones y Messi, cómo no, estaba en la lista de los futbolistas llamados a consagrarse en sus estadios.
Sin embargo, Messi no pudo hacer el torneo que soñaba. Pekerman apenas contó con él por considerar que no estaba preparado todavía y disputó menos minutos de los que un crack exigía. Con todo, tuvo tiempo para marcar sus primeros goles mundialistas ante Serbia y Montenegro y para derramar sus primeras lágrimas con la albiceleste.
Jóvenes y sobradamente preparados..: