En la WTA casi nadie puede hacer sombra a Sharapova en juego y belleza. Maria es una mujer envidiada por el resto de tenistas, y no sólo por su figura, sino porque ha sido capaz de ser Número 1 del tenis mundial.
Sharapova tiene en sus vitrinas el trofeo de campeona de Wimblendon, el Grand Slam británico, que consiguió en 2004 al vencer en la final a Serena Williams. Ese mismo año, el mejor de su carrera por el momento, se coronó como 'maestra' al ganar el Master femenino de Los Angeles.