Uno de los momentos más notorios del show de Mark Roberts ocurrió en Wimbledon en el año 2000. El streaker se propuso darle una sorpresa a Anna Kournikova, y a buen seguro que lo logró. Durante un partido de la rusa saltó a la pista con el slogan "Sólo las pelotas deberían rebotar" pintado en su cuerpo. Kournikova se quedó con los ojos como platos, y los medios la captaron con una sonrisa más que reveladora.
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