Era la noche perfecta para reivindicarse - otra más tras el partido ante el Chelsea-, y el Barcelona no la ha dejado escapar. Ante un San Siro repleto que empezó aplaudiendo a Ronaldinho para después retirarle su aprecio, los hombres de Frank Rijkaard mejoraron su cara al descanso y se llevaron un botín que puede valer una final.
EL gol de Giuly a pase del astro brasileño coloca al virtual campeón de la Liga Española en una posición inmejorable de plantarse en la Final de París del próximo 17 de mayo. Antes deberán liquidar el partido de vuelta. Pero, si ya han ganado una vez al Milán, ¿por qué no iban a hacerlo de nuevo? Su ambición parece no tener límites así que en la Ciudad Condal ya cuentan las horas para sentirse finalistas de pleno derecho. Con y sin permiso de los de Ancelotti.