Tras la agresión de David Navarro a Burdisso, el español salió corriendo en dirección a los vestuarios y fue perseguido por los interistas Julio Cruz y Óscar Córdoba, que no dudaron en lanzarse varias patadas voladoras para intentar derribarle.
En esos momentos el caos era absoluto, Villa se las tenía con Walter Samuel y otros compañeros suyos se empujaban e intercambiaban golpes, dejando una imagen bochornosa.