Muchos ven en su ausencia la causa de todos los males presentes del Real Madrid. Cierto o no, desde que abandonara el equipo al inicio de la temporada 2003-2004 el club no ha vuelto a encontrar un jugador capaz de mantener el orden defensivo con hacía el centrocampista galo. El jugador, clave en la consecución de la Copa de Europa de 2002, las Ligas '01 y '03, y en la Copa Intercontinental de 2002, se hartó de no sentirse valorado en el club y puso rumbo a Londres, para recalar en el Chelsea.
Realmente, Makelele no se sentía valorado económicamente. En el aspecto deportivo, su presencia era clave en todas las alineaciones por el equilibrio táctico que aportaba al equipo. En eso nadie reparó hasta que se marchó del club y cuando se quiso reaccionar fue demasiado tarde. La presencia de Capello en el banquillo blanco es la consecuencia 'directa' de su marcha.