La única aproximación seria de los fornidos alemanes en la primera mitad fue un tempranero disparo de Asamoah, tremendo extremo diestro de origen africano, que desvió Palop, un artista también a la hora de frenar los partidos y demorarse en el saque puerta.
El central Bordon dispuso de una falta al borde del área cerca del descanso, pero menos mal que su zapatazo se estrelló contra un compañero. El Sevilla no hizo mucho más, ni tampoco menos. Navas, peligroso siempre que recibió en el contragolpe, inquieto a Rost en un par de lanzamientos.