Solamente lleva dos años enrolado en las filas del equipo blanco y, como si de Raúl se tratase en la delantera, el sevillano se ha convertido en uno de los imprescindibles en los encuentros que disputa el Real Madrid. Y es que su potencia, su saber hacer, su buen papel en los momentos clave del juego, así como su frialdad a la hora de encarar al contrario, le han hecho convertirse en uno de los jugadores más aplaudidos en el Bernabéu.
Por ahora sólo ha conseguido un título de Liga que, más que nunca, lleva el nombre de la defensa y el portero del club. Lo mejor está por llegar porque, visto lo visto, Ramos tiene aún mucho que decir. De momento, ya está en la lista del once de la historia blanca... casi nada...
La buena salud de la cantera española: