Humilde y ambicioso, se presentó el francés con el Barcelona, en un acto en que concluyó con unas palabras en catalán, 'estic molt content de jugar pel Barça", que le había enseñado Cesc Fàbregas, su ya ex compañero en el Arsenal.
El francés se mostró dispuesto a asumir las "rotaciones" de jugadores durante la temporada, en la que Frank Rijkaard debe compaginar un ataque con Henry, Ronaldinho, Eto'o y Messi.