Henry atribuyó a una "casualidad" que mantenga el dorsal 14, un número mítico en el Barça porque lo llevaba una leyenda como Cruyff durante su época de jugador en los 70.
El delantero aclaró que no es de los jugadores que exigen un número, sino que era el dorsal que quedaba disponible. Después, se marchó al Camp Nou, donde fue recibido por unos 30.000 seguidores que no dejaron de aclamar al nuevo ídolo.