El 12 de febrero de 2006 el valencianismo tenía una cita marcada en el calendario desde el mismo día en que se hizo el sorteo: la visita del Barça. Con el paso de las jornadas esa fecha fue cobrando interés, ya que parecía la última esperanza de frenar al líder y darle un poco de emoción a la liga.
El choque fue tan vibrante como se esperaba, y al final cayó del lado local gracias a un tanto de Villa (con colaboración de Víctor Valdés). La ciudad volvía a creer en el título de liga, tras varios meses viendo a un Barcelona al que sólo el Atlético de Madrid se había atrevido a toser.