Otro de los artífices del despegue valencianista es David Villa, fichado como teórico suplente de Kluivert, Mista o Di Vaio. El 'guaje' empezó la liga desde el banquillo, y en menos de 6 meses se ganó la titularidad en su equipo y un pasaporte para el Mundial de Alemania. Ya nadie se atreve a discutir su presencia en el once de Quique.
El gran mérito del delantero no es sólo la alta de cifra de goles conseguidos, sino el elevado porcentaje de acierto que tiene. El Valencia no genera muchas ocasiones por partido, por lo que sus 15 goles en las primeras 24 jornadas valen su peso en oro. Y eso sabe reconocerlo su afición, que ya le ha elevado a la altura de ídolos de la talla de Aimar, Mendieta o 'Piojo' López.