Por si la mala fortuna de Guille Franco fuera poca, el uruguayo Forlán, Bota de Oro el pasado año, se sumó al festival de desaciertos amarillo. Así, el ariete uruguayo disparó fuera un balón que su compañero de desaciertos esta noche le había dejado en bandeja al borde del área. Con el guardameta alemán del Arsenal batido, Forlán envió a la grada un disparo que pretendía colarse por toda la escuadra.
Tras esta ocasión fallida, la enésima del Villarreal, el encuentro se sumió en una fase un tanto anodina. Así, si bien es cierto que el equipo español seguía buscando el gol de la igualada, el agotamiento físico y psíquico privó a los de Pellegrini de la claridad necesaria para materializar su dominio. Los minutos corrían aunque, por fortuna, al Arsenal no le interesaba nada la portería de Barbosa.