Hasta el minuto once no pudo verse el primer disparo a puerta protagonizado por Recoba. El uruguayo, que llevó el miedo a la grada castellonense con sus disparos de falta, no acertó con el tiro y chocó con la barrera. El Madrigal respiraba a la espera de que apareciera un Riquelme inédito hasta el momento.
El primer tiro amarillo, por su parte, lo protagonizó José Marí que no pudo culminar una galopada por su banda de Javi Venta. Era una buena manera de dar un golpe en la mesa aunque todos esperaban más. Y es que, aunque las estadísticas hablaban de una mayor posesión de balón por parte de los hombres de Pellegrini, el dominio amarillo no se traducía en peligro para Toldo.