Florentino Pérez aseguró siempre que estaría dispuesto a cualquier cosa por disfrutar de Zidane en el Bernabéu. Y así fue. El mayor traspaso de la historia, 13.000 millones de las antiguas pesetas, tuvieron la culpa de su traspaso al club blanco, así como su deseo de salir de la exigencia física del 'scudetto' y disfrutar con el juego asociativo de la Liga española.
Una presentación mediática y un eco sonoro de gran valía para el madridismo precedieron la llegada de Zidane a la capital de España. Superó los primeros meses de adaptación para convertirse en el eje del juego del Real Madrid 'galáctico'. Precisamente era el segundo de esa nómina de jugadores creada por Florentino, tras el portugués Luis Figo, y el que sirvió para el lema de la política deportiva del anterior presidente de 'Zidanes y Pavones'.