El CSKA Moscú se impuso en una emocionante final gracias a jugadores como Papaloukas, que dejó en la pista su condición de estrellas (69-73), dejando al cabi Tel Aviv, sin poder sumar su tercera Euroliga consecutiva.
Messina, secundado por el esloveno Matjaz Smodis y el griego Theodoros Papaloukas (Jugador Más Valioso de la final), ha conseguido en una campaña lo que el conjunto ruso no pudo en el anterior trienio.