El Barcelona rompió la imbatibilidad europea del Unicaja en el Martín Carpena (68-71) con un encuentro lleno de intensidad, alternativas y buen baloncesto.
Ambos conjuntos presentaron sus credenciales en un primer cuarto pleno de igualdad en el que el pívot portoriqueño Santiago, al convertir los ocho primeros puntos de su equipo, se tornó en baluarte de los locales y en pesadilla del italiano Marconato, que cedió el testigo de la lucha a su compatriota Fucka.