Sete Gibernau luce más contento que nunca. Su nuevo equipo, Ducati, le mima como nunca y eso se refleja en su rostro tal y como ha podido verse esta mañana en el circuito de Montmeló.
Allí, el piloto español ha posado junto con su nuevo compañero, el brasileño Loris Capirosi, encima de una moto con la que tendrá la doble responsabilidad de seguir dando guerra a Valentino Rossi y no djarse comer terreno por ese 'debutante' llamado Daniel Pedrosa.