Un ordenado, atento y paciente Celta supo sacar provecho de la ansiedad del Atlético, y de las ausencias de Ibagaza y Maxi, para lograr un triunfo, más difícil de lo que dice el marcador, que le consolida en Europa y, prácticamente, cercena las esperanzas de los rojiblancos.
Son ya cuatro los partidos consecutivos sin vencer del Atlético, que chocó contra su impotencia, contra un estelar Pinto y también contra Lizondo Cortés, quien erró en el penalti de la sentencia y, además, lo ordenó repetir.