Todo el mundo quiere una. En Barcelona, para acudir a la Final de la Liga de Campeones. En Sevilla, para la de la UEFA. En Túnez, en Alemania, en Argentina..., en todo el mundo, para presenciar un partido del Mundial.
Y es que el Campeonato del Mundo de Alemania 2006 ya está aquí. A falta de treinta y seis días para que dé comienzo, todos los aficionados, como el tunecino de la imagen, han corrido a los puntos de venta para adquirir el preciado boleto. Hacerse con uno de ellos da derecho a ver un partido que quién sabe si no será histórico.