Un gol de Muñoz y su buen funcionamiento colectivo bastaron a Osasuna para sacar los colores a un Atlético decadente y lograr un triunfo valiosísimo en el Calderón que le mantiene agarrado a la "Champions". Los madrileños. Por contra, pierden casi toda opción de poder disfrutar de Europa el curso próximo.
Pronto se comprobó la diferencia entre un equipo optimista, con necesidad de sumar para acercarse al premio gordo de la Copa de Europa, y otro deprimido al que le cuesta mentalizarse para pelear por una séptima plaza que supondría jugar la Intertoto y, seguramente, gozar de menos vacaciones. Esto no quiere decir que los rojiblancos no luchen, pero ni su fe ni su autoestima tienen, hoy por hoy, parangón con la confianza de los pamploneses.