Sin hacer nada extraordinario, el Madrid logró un triunfo (2-3) que sólo se complicó por su desidia final ante un Racing que sigue en caída libre. Roberto Carlos, Soldado y Robinho marcaron para los madridistas.
Los blancos se limitaron a esperar los presentes montañeses para certificar una victoria, la segunda consecutiva fuera de casa tras la cosechada en Pamplona, que le encarama a la segunda plaza y le abre de par en par las puertas de la Champions. Y el Racing sigue en coma, sin fútbol, sin gol, sin fe, con sólo tres éxitos en casa en un curso horripilante y con un punto de ventaja sobre el descenso a falta de dos jornadas.