Zinedine Zidane, uno de los mejores jugadores de fútbol de los últimos tiempos, se despidió este domingi del que ha sido su público durante los últimos cinco años, en el empate de su equipo ante el Villarreal a tres.
Despedida agridulce, por la derrota y el pobre juego de su equipo, que fue gran parte del partido por detrás ante un Villarreal que fue mejor y que tuvo opciones para irse con más y en la que Zidane marcó de cabeza el gol que supuso el empate a dos para el Real Madrid, desatando por enésima vez una ovación del Bernabéu.