Este año había buenas sensaciones para el golf español en Georgia. Existía el pálpito de que uno de los golfistas de la piel de toro podía investirse la chaqueta verde y hasta el final ha estado esa posibilidad.
Descartado Sergio García, que se vino abajo y fue de más a menos en la semana, las opciones nacionales pasaban por Miguel Ángel Jiménez y Chema Olazábal. El malagueño firmó la mejor tarjeta de la tercera jornada (69 golpes). Y lo que es mejor, la única que no se vio manchada por ningún error. Luego, por la tarde, continuó con su exhibición y alargó su registro hasta 34 hoyos sin «bogeys».