El Dinamo de Moscú entrenado por Dusan Ivkovic superó al Aris BSA griego (60-73) y se proclamó campeón de la Copa ULEB, su primer título europeo en los 83 años de historia del club, en el pabellón Spiroudome de Charleroi.
El equipo ruso se sobrepuso a una increíble atmósfera creada por la mayoría de aficionados griegos que poblaban las gradas gracias a los 17 puntos de Bojan Popovic y Ruben Douglas, quien fue designado mejor jugador de la final.