La renovación de David Villa es ya un hecho. El internacional español selló anoche la ampliación de su contrato con el Valencia hasta junio de 2013. Además, el club blinda a su estrella con una cláusula de rescisión prohibitiva, al nivel de las mayores figuras del fútbol mundial. Quien quiera llevarse a Villa sin negociar con el Valencia deberá abonar 120 millones de euros, el doble de lo que valía la libertad del asturiano hasta ayer.
El acuerdo entre la entidad blanquinegra y el representante del jugador, José Luis Tamargo, se cerró anoche. Fue la culminación a una jornada rocambolesca, en la que el propio Tamargo había tratado de echar una cortina de humo sobre la negociación. Al final, la sangre no llegó al río.