Al Juventus le bastaba con el empate, pero ganó al Reggina con comodidad después de los tantos de Trezeguet y Del Piero y nunca vio peligrar su triunfo.
Tanto los aficionados como los jugadores celebraron el título y hubo vuelta de honor como si nada hubiese pasado y como si el club no estuviese investigado y bajo sospecha después de las conversaciones que han salido a la luz.