Demetrio Albertini recibió una brillante despedida en San Siro en una noche de goles (3-2) y de estrellas de ahora y de antes del AC Milan y el FC Barcelona, posibles rivales este año en las semifinales de la Liga de Campeones, que supuso el encuentro de dos grandes generaciones de futbolistas en un mismo partido.
Se citaban buena parte de los protagonistas de la final de la Copa de Europa de 1994, en la que el Milan de Capello humilló con un 4-0 al Barcelona de Cruyff, y ambos técnicos volvieron a sentarse en el banquillo en una noche con imágenes para el recuerdo, como Rijkaard jugando con el Barça o la pareja Cruyff-Rijkaard en el banquillo.