Fernando Torres llegó al entrenamiento con cara de pocos amigos. No había dormido nada bien porque la rodilla derecha le dolía. Entonces, los médicos decidieron trasladarle hasta una clínica para hacerle una prueba más completa.
El resultado es un esguince en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha. El mismo caso del caso del madridista Pablo García, que fue baja más de un mes. En este caso esperan recuperarle para el fin de semana. Por otro lado, Kezman abandonó ayer la clínica donde estaba internado a causa de un traumastismo en la cresta ilíaca.