El piloto italiano de Renault Giancarlo Fisichella se impuso en el Gran Premio de Malasia, dejando a su compañero, el español Fernando Alonso, en la segunda plaza, y al británico de Honda Jenson Button en el tercer puesto. Los problemas sufrido por Fernando en la clasificación quedaron olvidados y los monoplazas de Reanult se afianzan en la clasificación de marcas, al igual que Alonso al frente de la clasificación de pilotos. Al igual que ocurriese en 2005, la firma francesa se está mostrando enormemente superior a sus dos grandes rivales por el título en este principio de temporada. No sólo por su buen hacer, sino por la extraña bipolaridad de McLaren y el bajo nivel de Ferrari, que ni cambiando las gomas a su antojo se reencuentra con la victoria.