En este caso no fue ninguna maravilla. La intensa lluvia y el granizoque cayó durante toda la tarde en el estadio Sánchez Pizjuán obligó al árbitro Teixeira Vitienes a suspender el partido entre el Sevilla y el Barcelona. Tras comprobar que el balón no rodaba y ante el riesgo de lesiones tomó está decisión. Ahora la pregunta es cuándo se va a poder disputar este partido ya que las citas europeas de ambos partidos se lo van a poner difícil.