En su propia casa. Ivan Basso ha dado hoy un recital en la cara de Simoni, que tenía planeado dar su puñetazo encima de la mesa. La ascensión a Monte Bondone se ha convertido en el escenario perfecto para que Basso diera un recital y sin forzar demasiado la máquina.
Cuando Simoni lanzó el ataque a 10 kilómetros de meta, Basso respondió con suma facilidad, pasando a comandar la escapada junto a su compatriota. Un nuevo arreón de Basso dejó clavado al trentino, que ya sólo pudo luchar por intentar recortar tiempo al resto.