Llegó el gran día del Villarreal, un equipo acumula más de un año sin conocer la derrota en la competición europea. Un dato que invita al optimismo y que los jugadores llevan grabados en el disco duro. Pero el 1-0 de la ida ante el Arsenal obliga a no cometer ningún error.
«Afrontamos el duelo con el convencimiento de estar en la final. Estamos aquí para dar el último paso, el más importante. Si hemos jugado hasta hoy de una forma que nos ha permitido llegar hasta aquí, no hay mayor razón para no seguir igual y ser fieles a nuestro juego. Vamos a salir a jugar como siempre lo hemos hecho aquí en casa».