Ningún aficionado francés oculta su deseo de que Roger Federer y Rafael Nadal puedan encontrarse esta temporada en la final de Roland Garros. Se trata de los dos primeros cabezas de serie. En teoría deberían caminar en el cuadro hasta cruzarse en el partido decisivo, pero el caso es que con los dos primeros favoritos sucede que desde el año 1984, cuando Ivan Lendl (2) derrotó a John McEnroe (1), no ha vuelto a registrarse una lucha por el título entre los dos primeros preclasificados.
Nadal y Federer se han medido este año tres veces con victorias del español en Dubai, Mónaco y Roma. El balance global después de seis confrontaciones presenta unas cifras muy favorables al de Manacor, que ha ganado cinco de esa media docena de partidos.