Fue como asestar una puñalada al corazón del tenis. Bjorn Borg, uno de sus campeones más legendarios, anunció que vendía las cinco copas de Wimbledon que ganara de forma consecutiva de 1976 a 1980 y las raquetas con las que logró esos triunfos.El sueco, desde su temprana retirada, había protagonizado no pocos escándalos, pero la noticia de que un pedazo de la historia de Wimbledon iba a ser subastada al mejor postor conmocionó al mundillo de la raqueta.
La leyenda del tenis sueco reconoció el peso de las opiniones de Agassi o Connors: "Me hicieron pensar mucho en lo que iba a hacer y tras una profunda reflexión he decidido no vender jamás mis copas y raquetas de Wimbledon.", agregó.