No tenemos la repetición de la jugada pero, a la luz de la fotografía, parece claro que la jugada sancionada debió merecer algo más que una simple tarjeta amarilla. O eso, o, como dicen los más antiguos del lugar, ya no hacen camisetas como las de antes.
Alemania y Japón disputaron un amistoso de cara al Mundial de Alemania 2006 en el que el país anfitrión dejó muchas dudas acerca de sus capacidades en el torneo y en el que los nipones dejaron bien claro cuáles son sus armas. El empate a dos final dejó la sensación de que la tarjeta amarilla la debieron ver los alemanes.